Las Múltiples Versiones de la Historia Personal

“Llevaba en sus ojos
la tristeza de los que no fueron amados
y en su rostro,
la locura de los que quisieron
curarse de esa tristeza,
solos”
Norberto Levy

grupo-terapeuticoEl grupo es un campo de experimentación. Constituye el mejor lugar, cuidado y privado para tomar el riesgo de llevar a cabo conductas nuevas, desconocidas por la persona a fin de ir ampliando sus fronteras personales. Expandir esas fronteras de contacto hacia el interior y hacia el exterior con el mundo en general y con los otros, implica lograr una vivencia más verdadera e intensa de lo que significa estar vivo.
Es el grupo el que permite atravesar esas experiencias, confrontado entre sus integrantes las particulares maneras de relacionarse y establecer vínculos. El grupo constituye así la posibilidad de reproducir en un recorte determinado, escenas de la vida que indudablemente ocurren en el exterior.
Aunque el paciente no trabaja específicamente en una ó más sesiones de grupo, siempre se “da cuenta” de algo personal por efecto de la resonancia. Los conflictos humanos son siempre los mismos con distintos envoltorios o formas de expresión. Lo que le pasa a uno nos pasa a todos. La humanidad está entramada en los innumerables arquetipos, por eso toda situación posible es compartida irremediablemente por el solo hecho de compartir esos arquetipos.
Las diversas situaciones o escenas que se dan en un grupo, pueden estar muy cerca de la conciencia, o resonar más lejanamente en el inconsciente colectivo. También es importante considerar que en un grupo siempre aparecen ciertas temáticas que resuenan en cada uno y que seguramente demorarían muchísimo tiempo en aparecer en un proceso terapéutico individual. Por ese motivo se hace necesario trabajar más con estructuras que con anécdotas, pues hay así un total aprovechamiento de los conflictos humanos, que son universales: papá y mamá, la soledad, la muerte, y las temáticas del ego.
Lo que cura, entonces, son las múltiples versiones de la propia historia que el grupo produce y que rompe con la versión molecular narcisística de la problemática individual. El sentido de la terapia grupal: estar solo significa haber roto la comunicación preexistente con los otros, porque el hombre nace con otros.