chicosConferencia presentada en el Congreso de Salud Mental, Marzo 2008

Iniciaré  mi presentación  con la definición de Psicoterapia y de Psicoterapia Gestalt, y luego desarrollare el abordaje específico con niños.

La siguiente definición de Psicoterapia pertenece a Alejandro Ávila Espada en su artículo “La Psicoterapia ante el siglo XXI”.

“Psicoterapia es el  tratamiento científico de naturaleza psicológica que a partir de  manifestaciones psíquicas o físicas del malestar humano,  promueve el logro de cambios con modificaciones en el comportamiento, la adaptación del entorno, la salud física o psíquica, la integración de la identidad psicológica y el bienestar de las personas o grupos tales como pareja o familia…”

Es un instrumento específico del trabajador de salud mental y es su práctica, o sea, el ejercicio de la misma,  uno de los principales rasgos de identidad que singulariza a todos los psicoterapeutas.

El ámbito de las orientaciones psicoterapéuticas es muy variado, por ello solo mencionaré algunos  cuya raigambre histórica es significativa:   las teorías derivadas del pensamiento humanista y existencial, Terapia Gestalt, Rogeriana, Logoterapia y los desarrollos del psicoanálisis, la psicoterapia sistémica y el abordaje cognitivo.

La Psicoterapia Gestáltica enfoca el proceso de transformación en la toma de conciencia (awareness) en su condición corporal., emocional, cognitiva y conductual. Su instrumento metodológico básico es la fenomenología cuyo tres pilares son la observación la descripción y la articulación de lo que pasa en el Aquí y Ahora del Encuentro.

La metodología fenomenológica de acuerdo a Yontef, es “reconocer y colocar” entre paréntesis ideas preconcebidas sobre que es relevante en la temática de quien consulta. La observación fenomenológica integra el comportamiento observado como así también los relatos y las experiencias y objetiva una descripción cada vez más clara y detallada de lo que la experiencia  “es” y deja de lado “ que seria,  podría o pudo ser.”

 Se ubica en la concepción del nuevo paradigma que emerge en el siglo XX  y postula una manera de mirar y comprender la realidad  sincrónica con desarrollos producidos en otras disciplinas. Constituye su visión del mundo desde una concepción holística y sistémica, adhiere a las dos modalidades del conocimiento: racional e intuitivo. Considera que organismo- medio son una totalidad, y que mente y materia son manifestaciones de los mismos fenómenos que responden a patrones energéticos de interacción dinámica.

Psicoterapia con niños: mirada histórica

Es  especialmente  luego de la primera guerra mundial que la infancia ocupa un lugar de visibilidad que no había tenido hasta ese momento. Los primeros desarrollos en psicoterapia con niños se remontan a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, con las contribuciones de Freud en el estudio de las neurosis, las etapas del desarrollo psicosexual y su paradigmático caso Juanito.Freud al enfatizar la importancia de la infancia en la construcción de la personalidad hace figura en este periodo de la vida y surge la noción, muy importante por cierto, que los niños podían ser afectados por aquello que los adultos hacían.

Posteriormente y siempre desde el campo del psicoanálisis Anna Freud y Melanie Klein aportan la observación directa como eje del abordaje con niños y el empleo del juego considerado el lenguaje por excelencia de la niñez. Para Ana Freud el juego estaba al servicio de construir una fuerte relación con el terapeuta en tanto para Klein el juego era el soporte del trabajo de interpretación.

 Es de interés también mencionar a Winnicott con los estudios de la relación madre-bebe. Destaca la importancia del maternaje que trajo como contribución una mirada cuidadosa para los padres y su influencia en la crianza de sus hijos. A la doctora Mannoni, que toma a los padres como figura central de la consulta y J. Bolbwy con su estudio y observación de las relaciones seguras e inseguras en la relación madre-niño que luego derivara en el desarrollo de la teoría del apego.

Aparición de la perspectiva existencial  fenomenológica en el trabajo con niños
Emerge en la década del 50, con el desarrollo de nuevas posibilidades en la comprensión de ser humano.
En la terapia centrada en el cliente, desarrollada por Carl Roger, encontramos un referente importante en Virginia Axline.

Axline  empieza a desarrollar un trabajo con niños realizando intervenciones esencialmente descriptivas que reflejan los sentimientos. El proceso terapéutico estaba  absolutamente centrado en el niño con mínimas intervenciones del terapeuta cuyo principal objetivo era acompañarlo en el espacio terapéutico.

La aceptación del niño como es, respetando su capacidad de resolver problemas y el desarrollo de una sólida relación de confianza  eran los principios básicos de esta nueva manera de trabajar psicoterapéuticamente con niños y que Virginia Axline describe muy bien en su libro “Dibs en búsqueda de sí mismo”.

Con las contribuciones de Violet Oaklander en Psicoterapia Gestáltica con niños, los presupuestos de una visión humanista fenomenológica se dirigen a una mayor participación del terapeuta. Aquí el foco está en trabajar con el niño ampliando sus posibilidades de elección de la interacción con el mundo y ayudarlo a conocer sus patrones de evitación junto con una inclusión activa del contexto familiar en la psicoterapia.

Violet Oaklander es la principal representante en la terapia gestáltica con niños. Empleando el juego, la fantasía y los dibujos como principales herramientas, considera que la psicoterapia solo es posible a partir de establecer una relación de seguridad y confianza. Propone una dirección clara en el proceso terapéutico con el objetivo de restaurar los canales de contacto y  consigo mismo y con su medio.

Estos canales de contacto son la audición, la visión, el tacto, el olfato, el gusto, el lenguaje y el movimiento corporal.
Considerando que una interrupción en cualquiera de estos canales de contacto o en varios de ellos indica un desarrollo disfuncional es que Oaklander provee en cada encuentro una experiencia para avanzar en la resolución de aquellas interrupciones que se manifiestan en el ciclo del desarrollo vital, bloqueando la interacción del niño en su entorno.
Esta interacción ininterrumpida donde el niño construye su “Proyecto de ser y estar en el mundo” es lo que Pearls llamo “Autorregulación Organismica”.

La Autorregulación Organismica procura alcanzar siempre el mejor equilibrio en el campo de interacción y está representado por el ciclo de la experiencia de Joseph Zinker, que  conceptualiza de que manera el ser humano registra, percibe, se da cuenta y se organiza “en su ser en el mundo”.

La interacción organismo/ medio se da a través de las funciones de contacto, se articula de manera particular en cada ser humano y funciona en una perspectiva de “Figura-Fondo” donde algunas predominan más que otras o están puestas en juego al mismo tiempo conforme con la pregnancia de la situación (experiencia en el Aquí Y Ahora).
La manera de estructurar la relación organismo/ medio se llama “Ajuste Creativo” y el síntoma es  la respuesta con el que el niño responde organísmicamente a situaciones de dificultad.

De manera tal que cuanto más puedan  desarrollar sus funciones de contacto tanto más posibilidades tienen de establecer una relación saludable con el mundo y consigo mismo.

Principios básicos del proceso terapéutico de la Psicoterapia Gestalt con Niños de acuerdo a Violet Oaklander

• Postura fenomenológica: observación, descripción y articulación (ya descriptos)
• Comprensión diagnostica: modelos relacionales, organización de las funciones de contacto y de los mecanismos de evitación, situaciones evolutivas abiertas y posibilidades de autosoporte y awareness. Enmarcamos nuestra compresión diagnostica en un eje diacrónico, histórico, vertical y sincrónico u horizontal (de qué manera se despliega la situación actual en el contexto familiar y escolar)
• La relación terapéutica: El lenguaje natural del niño es el juego, en consecuencia, en la terapia, el niño viene a jugar para construir un mundo que pueda contenerlo. Si su experiencia contiene miedos, pérdidas, preocupaciones es probable que le resulte difícil reconocer los límites propios y ajenos. El primer paso en la tarea terapéutica es construir un nosotros donde yo-tú estén diferenciados. Esta relación basada en la filosofía buberiana nos permite avanzar juntos, crear un espacio confiable, seguro  y simétrico sin por ello perder de vista que estamos con un niño. Esta relación, terapéutica en sí mismo provee al niño la experiencia  de sentirse único y diferente.
• Contacto y Resistencia: Definimos al contacto como la capacidad de estar completamente presentes y disponibles en una situación particular. El contacto saludable involucra la capacidad de usar nuestro cuerpo, de  expresarnos emocional e intelectualmente. Realizamos un buen contacto desde el límite de nosotros mismos, experimentando que es mío y que no lo es. Cuando alguna de estas modalidades es interrumpida, el contacto saludable se bloquea y los niños que experimentan preocupación, ansiedad, duelos, terrores, enojos pueden construir una armadura o coraza para no sufrir. El niño que no puede o no sabe jugar solo, requiere atención constante, habla incesantemente sin poder escuchar, manifiesta un sentido de sí mismo vulnerable y débil. Es difícil construir un contacto saludable cuando el niño no tiene sus límites claros. En estas circunstancias el niño puede tornarse profundamente resistente como una forma de protección. La resistencia nos indica el nivel de energía y también el nivel de contacto: él está tratando con un tema difícil y la resistencia nos mostrará en qué capacidad está disponible o no para seguir adelante o detenernos allí.
• Sentido del Sí Mismo y Darse Cuenta: Ayudar al niño a desarrollar un fuerte sentido del sí mismo es un escalón importante en el proceso terapéutico, pues las señales de inhibición y restricción implican un sí mismo disminuido. Los sentimientos están estructurados por nuestras formas de comprender y por eso mismo pueden ser difícilmente separados de las interpretaciones culturales y sociales sobre las conductas apropiadas. las diferentes experiencias que el terapeuta introduce en el encuentro con el niño amplían su darse cuenta que provee el soporte necesario para manifestar sus emociones. Contar historias, dibujar, cantar, trabajar con arcilla, hacer máscaras y títeres y tantas otras opciones imposibles de mencionar aquí le permiten “pretender jugando” para finalmente adueñarse de sus propias sensaciones, emociones y pensamientos y promueven un buen contacto consigo mismo y su mundo social.
• Pregunta Final: el niño ¿se da de alta?: La terapia con chicos es intermitente, en diferentes momentos de su desarrollo evolutivo pueden aparecer temas en los que precise ayuda para continuar creciendo, por eso cada terminación puede ser temporaria y es importante que los padres entiendan esta característica propia del tratamiento con niños. Aún cuando trabajemos con un objetivo  focalizado, siempre hemos de tener una visión ampliada y sostenida en la construcción de la identidad social. Esta visión del panorama global en el que el niño está inmerso nos permite atender los mecanismos de autorregulación entre él y su familia, y entre él y su mundo. La construcción del vínculo terapéutico y la  modificación operada, por pequeña que sea, influye en su autoestima, en la construcción de su identidad social y en el equilibrio familiar.

Conclusiones

En relación al interés de este congreso,  las actualizaciones de las psicoterapias en el aquí y ahora, mis conclusiones estarán referidas a la conceptos de  compresión diagnóstica, singularidad, naturaleza-crianza y resiliencia.
La Psicoterapia Gestalt comprende a cada niño como un ser particular. Considera que las variables biológicas y psicológicas de cada momento evolutivo no anulan su singularidad. .

Sus funciones de contacto, sus emociones, su modo de relacionarse, sus posibilidades de autosoporte, etc., nos permiten considerar la calidad de los ajustes creativos donde prevalece la fenomenología y no la pertenencia a tal o cual grupo.
Este continuun experiencial  posibilita observar también de qué manera naturaleza y crianza (nature-nurture) están en mutua y permanente interacción. Las experiencias de vida junto con su particularidad proveen al niño  mecanismos, recursos y habilidades sociales a los cuales podemos adjudicar continuidad y discontinuidad en la progresión en el ciclo vital.

El otro concepto que también tomamos en cuenta de los desarrollos actuales es el de Resiliencia, termino que proviene de la física y es  definido “grosso modo”, como la  capacidad de enfrentar situaciones adversas y desarrollarse positivamente. Es un proceso complejo, resultado de la interacción en la frontera de contacto entre el organismo y el medio. No se puede ser resiliente sin estar en relación, es un fenómeno dinámico, cuya esencia reside en la capacidad de “estar presente en el Aquí y Ahora” generando en cada ser humano una reacción única.

Bibliografía:
– BARUDY, Jorge; “Hijas e hijos de madres resilientes”; Ed. Gedisa; Barcelona; 2006
– CIRULNIK, Boris; “La maravilla del dolor”; Ed. Granica; 2001
– OAKLANDER, Violet; “El tesoro escondido”; Ed. Cuatro Vientos; Santiago de Chile; 2008
– OAKLANDER, Violet; “Ventanas a nuestros niños”; Ed. Cuatro Vientos; Santiago de Chile; 1992